Piensa por un momento dónde fue el primer beso que diste a tu pareja… ahora imagínate celebrar tu boda allí!! Así lo hicieron Azucena y Felipe, que organizaron una boda muy personal y cercana rodeados de los suyos al lado las casas de sus infancias.

Y precisamente la boda fué en las Casas del Conde, un bonito pueblo ubicado en la Sierra de Francia en la provincia de Salamanca. Una boda atípica, en la que los novios estuvieron preparando cosas para sus invitados hasta momentos previos de la boda, en la que el ramo de flores de papel fue obra de su hermana y que en el que la presencia de la lluvia no hizo más que hacer más mágico el día.

Como fotógrafo de bodas me siento muy cómodo en este tipo de enlaces, donde la naturalidad y lo espontánea se convierten en protagonistas.

¡Un placer chicos! Larga vida al amor…